violeta_mangrinyan / INSTAGRAM

Violeta Mangriñán se hace un Pelayo: explica cómo llegó su perra a su vida

Para que no queden dudas.

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Si hace unos días veíamos cómo Pelayo DíazAndy McDougall se veían obligados a aclarar cómo había llegado su nuevo perrete a sus vidas, esta vez le ha tocado a Violeta Mangriñán (26) hablar de su mascota. Y ojo, porque la de Valencia no se anda con medias tintas. Ha abierto la boquita para dejarlo todo muy, pero que muy claro.

"Me están llegando unas fotos de varios influencers que parece ser que les han regalado, o que han comprado, un perro que les ha llegado a casa como si fuese un paquete de comida de Glovo", empezaba por comentar la extronista. Violeta se estaba refiriendo a las críticas a Pelayo Díaz, intentando alejarse al máximo de la polémica en la que se han visto envueltos. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

💌 Dados los comentarios que se han venido produciendo, basados en hechos que no se ajustan a la realidad, me veo en la necesidad y obligación de hacer una serie de aclaraciones: -Vidu fue un regalo, no una compra. Un regalo esperado porque hacía mucho tiempo que deseábamos tener un perrito. -Ni Andy ni yo fomentamos la compra ni el tráfico animal, solamente compartíamos de una manera transparente nuestra ilusión por tener a Vidu. -No llegó en una bolsa con agujeros como algunas fotos manipuladas muestran. Esa foto pertenece a un story del día anterior en la que había comida a domicilio. -Vidu viajó en un transportin para perros, como deberían viajar todos los perros por ley. Viajó con un servicio de transportes privado para animales en el que están cuidados por un veterinario. -Debido al confinamiento no nos fue posible ir a por él y es por ello por lo que accedimos a que nos lo trajera un servicio especializado de transporte de animales -No estoy a favor de los criaderos crueles. Estoy a favor de los criaderos que cumplen con la ley y con la ética, es decir, se dedican a perpetuar las razas. La palabra “criadero” tiene una connotación negativa pero lo cierto es que la gran mayoría de los criadores se desviven y cuidan con mucho amor sus caballos, perros o cualquier especie animal. -Las razas no son algo malo. Los Labradores o Golden ayudan a los invidentes o diversidad funcional, los Pastores Alemanes trabajan con la policía y así un sinfín de ejemplos. Sin las razas tampoco existirían perros mestizos. -Creo que deberíamos fomentar el “NO ABANDONO” Quiero aprovechar para pedir disculpas, nunca fue nuestra intención ofender a nadie. Somos dos personas que se aman y que dieron la bienvenida en su hogar a un perrito con toda la ilusión del mundo. Estoy todavia dándole forma pero también quiero comunicar mi intención inmediata de colaborar con una protectora de animales y aportar mi granito de arena. Sé que soy un personaje público sujeto a infinidad de comentarios sobre mi vida, algo que muchas veces es difícil de gestionar, pero estoy encantado de leeros y os agradezco de antemano los comentarios constructivos. Favorezcamos el diálogo y la educación 🙏🏼

Una publicación compartida de Pelayo Díaz (@pelayodiaz) el

Por lo visto, al instagramer un conocido criadero de perros de lujo le sorprendió a él y a su marido en plena cuarentena con el envío de un perrito al que han llamado Vidu. Las críticas al diseñador no han tardado en hacerse oír, y no todas eran anónimas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Todo pasará, todo irá bien 🤞🏽 #stayathome #quarantine #home #madrid

Una publicación compartida de 𝑽𝒊𝒐𝒍𝒆𝒕𝒂 (@violeta_mangrinyan) el

La escritora Lucía Etxebarría fue una de las famosas que criticó públicamente al influencer, acusándolo de haberse comprado una mascota por Internet en pleno confinamiento, recurriendo a servicios de mensajería para que se lo hiciesen llegar cuanto antes.

La historia ha llegado a todas partes, salpicando también a Violeta. Aunque ya sabes cómo es la exsuperviviente: si le molesta, va y lo dice. "Yo a mi perra la amo por encima de todo (...), la pagamos bien pagada (...), los vuelos, los hoteles, todo", dijo la novia de Fabio Colloricchio mirando a la cámara de su móvil. "Por favor, no me volváis a meter en ese saco", ha pedido.