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Stormi, la hija de Kylie Jenner, tiene su propia casa antes que tú

Y no, no es nada pequeña.

HENAR LANGA | CUORE.ES -

Los niños normales hacen la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos midiendo mucho sus palabras. No hay que pedir demasiados regalos si queremos estar en la lista buena, y está claro que hay que compartir ¿no? No podemos pedir todos los juguetes del mundo porque hay muchos niños y todos se merecen que les toque algo... Pero parece ser que no se ha corrido la voz entre los 'celebrities' sobre estas advertencias, porque Stormi (la hija de Kylie Jenner (22), que ya sabe español) se ha encontrado con una casita para jugar en su jardín.

Sí, con solo 2 años ya se ha independizado, porque, obviamente, esta no es una 'casita de jugar' al uso. Papá Noel le ha traído una pedazo mansión de dos plantas y completamente amoblada. Con todos elementos que debe tener una casa corriente (plancha, cocina, sofá, alfombras, timbre...) y algún que otro lujo (chimenea, terraza, una cuna para sus muñecas...).

Esperemos que cuando crezca no se apropie de la frase que tantas veces a pronunciado su madre: "Se me ha negado una vida normal". Porque entonces seremos nosotros los que le recordaremos que su casa de jugar, la que le trajeron por Navidad cuando tenía dos años para el jardín de la millonaria de su madre (la misma que vende cosmética en una máquina de vending del aeropuerto), es más grande que nuestro piso entero. Y sí, que también ha tenido una casa en propiedad mucho antes que la media de la civilización. Porque a esta casa no le debe faltar demasiado para poder conseguir la cédula de habitabilidad.

Pero bueno, no nos liemos, sigue siendo una casa de juguete y tienes que verla. Aquí tienes el 'house tour' que le ha grabado su madre:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Stormi got her own house for Christmas 😭

Una publicación compartida de Kardashian Clips (@kardashianclips) el

La niña al principio ha flipado. Y nos parece muy normal, ¿qué piensas cuando tienes 2 años y te regalan una casa? ¿Que te mudas? ¿Que tu madre no te quiere? ¿Que te están echando de casa? Pobrecita...

Pero ir hasta la casa cogida de la mano de su abuela le ha dado seguridad y ha acabado sonriendo. Debe ser que al final ha entendido que todo eso es para ella. ¡Qué suertuda!