Sergio R Moreno / GTRES

No te metas con Sofía Suescun... Los amigos (del más allá) de Maite Galdeano te vigilan

Poca broma con esto.

MARTA REQUEJO | CUORE.ES -

Ya sabiámos que Maite Galdeano y Sofía Suescun (24) tenían una conexión fuerte con el más allá... Pero después de leer las declaraciones que han dado acerca del tema en una entrevista para 'Lecturas' nos hemos quedado bien 'loquis'.

Tanto madre como hija están seguras de que están rodeadas de muertos y espíritus que les protegen siempre pero, sobre todo, es la conductora de autobuses la que más siente la fuerza del más allá. Según explica Sofía su madre "tiene muchísimo poder a nivel energético" y por eso ella puede "vivir muy tranquila, estoy blindada, a la persona que va de corazón nunca le va a pasar algo malo".

De hecho, en Cuore te contamos que Maite Galdeano predijo es 'Suescun robo' mientras estaba en 'La casa fuerte' porque empezó a encontrarse mal de repente y sabía que algo raro estaba pasando. Al mismo tiempo, mientras Sofía estaba de vacaciones en Ibiza, sufría algo parecido a un golpe de calor que los médicos no supieron explicar. 

"Sentía que algo estaba pasando, algo que no era normal. Jamás me había pasado antes. El día anterior al robo, estábamos en Ibiza y me empecé a encontrar fatal. Empecé a vomitar una y otra vez, hasta que me caía por los suelos, no podía mantenerme en pie. No lo entendía, me quería morir. No le encuentro explicación a esa sensación. Sentía que algo estaba pasando, algo que no era normal. Jamás me había pasado antes", contaba.

Pero la historia del robo no acaba ahí pues, según explica la de Pamplona, su madre no encontraba por casa una riñonera y... "Le llegó el alma. No aparecía y echó una pedazo de maldición a los ladrones. Ahora nos hemos enterado que uno de ellos se cayó de un tercer piso y se partió la pierna. Uno detenido y el otro herido, imagínate la fuerza que tuvieron los muertos, los espíritus”. OJITO.

Aunque Sofía y Maite ya creían en las fuerzas del más allá antes, sus creencias se hicieron más grandes a raíz de que la madre empezase una relación sentimental con un chamán africano. “Mi madre estuvo con algún africano. Son videntes, con sus caracolas, sus sacrificios y los trabajos que mandan hacer a África, matando una vaca. Al final me hicieron creer y sentir que están ahí, ellos pueden mandar el mal a alguien que se lo merece”. Pero lo más curioso es que "De pequeña los novios de mi madre me traían unas pócimas para echármelas, estoy protegida. Si alguien me quiere hacer la vida imposible, se le vuelve en contra".