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Sara Carbonero reflexiona: contra los momentos malos... ¡Una rosa!

Y mucha intensidad. 

MARTA REQUEJO | CUORE.ES -

Sara Carbonero (35)  está viviendo uno de los verano más difíciles junto a su marido Iker Casillas (38). Después de que el portero sufriera un infarto de miocardio que le impide volver a jugar en el Oporto, por lo que pasará a formar parte de la directiva, a la presentadora le diagnosticaban cáncer de ovarios. Un hecho que le obligó a ser intervenida de urgencia para eliminar este y a seguir un posterior tratamiento en el que hoy en día sigue inmersa

La pareja siempre ha demostrado que afronta los problemas con una actitud positiva, por lo menos ante la opinión pública, algo que les hace mantenerse más unidos que nunca. De hecho, hace unos días era el propio Casillas quien se animaba a sí mismo en las redes sociales con una motivadora reflexión. ¡Olé, tú!

Y como la gran mayoría de los españoles, Iker y Sara han querido huir de la ciudad para refugiarse en la tranquilidad del pueblo durante unos días junto a sus pequeños Martín y Lucas. Y ha sido este primero quien ha sorprendido a la presentadora con un inspirador regalo: una rosa con espinas. Y decimos inspirador porque el detalle ha hecho que Sara se pusiera intensa y nos regalase un pensamiento que nos ha tocado un pelín la patata. 

"Este verano está siendo un poco diferente. Las semanas transcurren entre médicos, pruebas, incertidumbres, maletas, mucha improvisación de última hora, ratos de alivio pero sobre todo están llenas de momentos muy intensos que estoy saboreando como nunca", comenzaba a reflexionar Carbonero.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Sara Carbonero (@saracarbonero) el

"De repente las cosas más cotidianas y banales del mundo han dejado de serlo para convertirse en instantes únicos y mágicos, muchos problemas se han ido de golpe. Siento a mi gente más cerca que nunca y me estoy riendo, creo que como jamás antes lo había hecho. Porque la vida es así, un cambio constante, un regalo precioso pero envenenado. 

Cuando le he preguntado si se había hecho daño al cogerla me ha respondido que sí, que de hecho se había pinchado pero que merecía la pena por darme la sorpresa. Luego le hemos quitado las espinas y la hemos metido en un jarrón con agua.

- Ahora te gusta más ? - Le he preguntado
- No mamá, ahora no parece una rosa de verdad

Y tenía toda la razón , porque la rosa no deja de ser bonita por tener espinas, ni las espinas dejan de hacer daño porque tengan rosas.  Siempre hay algo de dolor en lo bello y mucho de belleza en la adversidad. Y en esas estamos, consiguiendo que los ratos buenos superen con creces los menos buenos. Porque como diría el gran Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa".

Si es que, cuando Sara Carbonero se pone poeta sabe cómo llegarnos bien profundo al 'cuore'. ¡Qué bonito!