Jesus Briones / GTRES

Recarga pilas al estilo Sara Carbonero... ¡Con bebés!

Si es que son tan monos...

ANA EGEA LÓPEZ | CUORE.ES -

La periodista Sara Carbonero (35) está viviendo su año más complicado debido a su estado de salud, pero a pesar de ello no duda en disfrutar de cada momento con su familia y apoyarse en ellos en estos momentos tan agridulces. 

Sara ha compartido con sus seguidores esta fotografía donde aparece en una piscina, con un sombrero de paja, y con su ahijado Hugo en brazos (más monos que nada). "Pilas cargadas para toda la semana. (Gracias por la foto, comadre). #babyHugo #miahijadoprecioso#lafamiliaqueunoelige #másfindesasí#slowlife #lavida", añadió la periodista. Y es que no hay mejor manera de recargar pilas que con la familia, y si además son bebés tan achuchables como este, mejor qué mejor. 

No hay nada como ser tita. 

 

A pesar de que sus semanas consisten en ir a médicos y hacerse pruebas, ella no está dispuesta a venirse abajo, de hecho compara su situación actual con la de una rosa, una flor tan bella y tan delicada, con un olor fresco y suave, pero que cuando menos lo esperas te clava una espina. Pero para ella ese dolor es bello, porque se cura, y la rosa sigue siendo rosa, su vida sigue siendo la misma, feliz y plena. 

Carbonero cuenta con una gran amiga a su lado: la presentadora de Telecinco, Isabel Jiménez, (la mami de Hugo) y desde que se conocieron en el plató de los informativos son inseparables. Isabel, desde la noticia del cáncer de su amiga no se despegó ni un momento de su lado, y por si fuera poco tras lo sucedido con Iker Casillas en Portugal, fue de las primeras en coger un avión para estar junto a Sara. Por estas amistades todo merece la pena.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La madrina más bonita del mundo... (y el padrino también) 😍😍 #graciasportanto #lafamiliaqueunoelige #slowlife #lavida

Una publicación compartida de Isabel Jiménez (@isabeljimenezt5) el

Esperamos que todo vaya sobre ruedas y que esas pruebas médicas obtengan unos resultados positivos y prometedores. ¡Ánimo y a seguir luchando, Sara!