Paul A. Hebert / GTRES

Nicolas Cage no saldrá de fiesta nunca más

Pues vaya.

CUORE.ES -

El pasado mes de abril se hizo público un vídeo en el que Nicolas Cage aparecía cantando a pleno pulmón y con más pasión que talento una versión del mítico 'Purple Rain' de Prince en un bar de Los Ángeles y la esfera virtual se volvió loca: muchos dieron por sentado que el actor estaba exorcizando sus demonios tras el final de su matrimonio de cuatro días -que finalmente duraría tan solo 65 antes de que se oficializara el divorcio- y otros tantos dieron por sentado que las drogas o el alcohol habían jugado un papel importante en su actuación.

Ahora el intérprete ha querido aclarar que en realidad le sorprendieron en medio de una especie de terapia de gritos, y no tratando realmente de hacerle justicia a la canción. Además, cuando uno de sus amigos le convenció para que acudieran a ese karaoke concreto, en una noche en la que él había planeado quedarse en casa, ambos se cercioraron de que estuviera prohibido realizar vídeos dentro del local para evitar precisamente ese tipo de incidentes desagradables.

"En una ocasión quedé con Warren Beatty para tomar el brunch y recuerdo que le dije: '¿Sabes la suerte que has tenido al haber sido Warren Beatty en los 70, antes de que todo el mundo tuviera un teléfono con una cámara?'. Él se limitó a sonreír... pero es que ahora vas a un bar de tu barrio con tus amigos donde te dicen que no se puede grabar nada, y de pronto hay dos vídeos tuyos cantando en el karaoke. ¿Quién los hizo? ¿Quién los vendió?", ha lamentado él en una nueva entrevista al New York Times Magazine.

Esa última experiencia le convenció de que ya no era seguro para él soltarse la melena en lugares públicos y desde entonces ha evitado trasnochar con bebida de por medio.

"En este punto de vida... prefiero no salir, la verdad. Prefiero quedarme en mi casa. Ni siquiera creo que vaya a ser capaz de volver a relajarme alguna vez cuando esté fuera, ni siquiera en un sitio como un karaoke. Me siento demasiado vulnerable. Y no estoy tratando de quejarme, es sencillamente algo que he aprendido a aceptar. Es mejor dejar que sea mi trabajo el que hable por mí, y no mi vida personal", ha explicado.