Tras la operación, Marisa Jara ya ha enseñado su herida de guerra

Es una campeona.

JUANDE CORRALES | CUORE.ES -

Un tumor en el estómago hizo que Marisa Jara tuviera que entrar en el quirófano cambiando su vida para siempre, aunque lo que no ha cambiado ha sido su actitud: positiva como un 'sí', la modelo sevillana fue quien nos informó de cómo se lo diagnosticaron, y ahora ella misma ha sido quien nos ha enseñado la cicatriz de la operación en un selfie en el espejo del baño del hospital.

Cualquier sitio es bueno y si el cuerpo se lo pide, nudito en el pijama (la mar de mono, con su encaje y con todo) y fotito que te crio para darnos el parte informativo: "Quería deciros a tod@s que estoy muy contenta y feliz", ha escrito Marisa en su última publicación, donde cuenta que ya no tiene "tantos dolores" y que se está recuperando poco a poco.

"Me hacéis llorar de emoción por el cariño tan grande que me dais", ha dicho a sus fans, a quienes reconoce que "es maravilloso sentir tanto amor incluso de gente que no conoces". 

A tope de 'power' está la modelo, y es que no cuestiona el curarse con la de fuerza que está recibiendo de unos y otros. El humor no lo pierde: "La cornada de la tripilla es lo de menos", dice en el 'post' antes de enviar "muchos besitos" a todos sus seguidores.

¡Campeona!

Lo cierto es que su posoperatorio no ha sido un secreto. Ella misma nos ha hecho partícipes en todo momento: "A pesar del dolor que me lo están controlando con los calmantes, parece que voy mejorando porque me acaban de poner la cena después de 4 días sin comer!!! Biennnn!!" escribía en su Instagram, junto a un selfie, donde también agradecía a sus 'followers': "Millones de Gracias por todos vuestros mensajes que voy leyendo en los momentitos que me vengo arriba y por todo vuestro cariño!!!".