La (mala) vida de Miguel Herrán: drogas, conflictos y... ¡La fama!

Su cara 'oculta'.

MARTA REQUEJO | CUORE.ES -

Todas conocemos a Miguel Herrán (24) por sus papeles en las famosísimas series de 'Élite' y 'La casa de papel' pero lo que realmente no sabemos es cómo el actor llegó a la fama o cómo era su vida antes de aparecer en la pequeña pantalla y triunfar. El 28 de agosto se estrena ‘Hasta el cielo’ y desde ICON han querido indagar un poco más en la vida de 'Río'. Te aseguramos que no tiene desperdicio.

Sus inicios no fueron los típicos de un chico joven que quiere ser actor ya que Miguel ni se lo planteaba. "Yo era el típico chaval nini. No quería trabajar, no quería estudiar. Entonces salía mucho a la calle, muchas noches me las pasaba fuera con colegas, y en una de esas nos cruzamos con Dani Guzmán. Nos ofreció la película y yo le dije que se la hacía gratis, mi única motivación era echarme unas risas y vacilar al arquitecto de 'Aquí no hay quien viva' a las tres de la mañana. Yo no sabía lo que era un casting y casi ni entendía la palabra 'presencial'", explica.

Miguel Herrán se presentó a tres canstings pero sin ningún tipo de ambición. En sus propias palabras, el actor dice que al primero fue con "un melocotonazo", al segundo "fumado" y al tercero "de dudosa manera". Pero estas circunstancias no impidieron que Dani Guzman dejase de apostar por él así que Miguel empezó a tomárselo en serio y acabó ganando un Goya con tan solo 19 años.

"Si yo te cuento las cosas que hacía antes no te cuadraría con la persona que soy ahora. Odiaba la vida, odiaba el mundo. Tuve una manera de ser bastante cabrona y de momento tengo miedo de contarlo, porque hice cosas de las que no me siento orgulloso. Me levantaba, me miraba al espejo y no me gustaba ni cómo era, ni lo que hacía, ni cómo trataba a la gente, ni cómo me trataba a mí mismo", confiesa.

Así, el actor encontró en la interpresación un motivo para seguir luchando y para tener una motivación en la vida. Aunque el deporte y la musculación también ocupan un lugar importante en su día a día: "Cada verano es la comidilla con mis colegas: cómo está mi cuerpo, si estoy más grande o más definido. Y yo siempre les digo que lo triste es que ellos con su barriga y sus cervezas son diez veces más felices con su cuerpo que yo".

Y es que, los 'ricos también lloran' y Miguel Herrán lo dejó claro hace un tiempo cuando se grabó en Instagram simplemente llorando. "Quería mostrar que cuando nadie me ve tengo mis problemas, he notado que la gente piensa que mi vida es la polla, que me he follado a Ester Expósito y a Úrsula Corberó, y que no me puedo quejar. El dinero no me ha hecho feliz, me ha quitado bastante felicidad y me ha dado más preocupaciones que cuando no lo tenía. Me ha hecho más ambicioso. El dinero me ha ensuciado como persona. No lo valoro. En el resto sigo igual o peor", aclaraba.