Que la fama no te impida divertirte, Lily James

Spoiler: suele ser al revés.

CUORE.ES -

Lily James ha convertido progresivamente en una de las caras más populares del cine y la televisión gracias a pelis como 'Baby Driver', series como 'Downton Abbey' y, de forma más reciente, por su participación en la secuela de la exitosa 'Mamma Mia', pero lo cierto es que ni la fama ni la popularidad que ha adquirido en consecuencia le han forzado en ningún momento a sacrificar su estilo de vida sencillo y, sobre todo, flexible.

"Sinceramente, tendría sentido que me fuera temprano a casa y me acostara cuanto antes, que dejara de beber cerveza y que no me diera por comerme un buen sandwich a las dos de la mañana... Pero entonces la vida no sería tan divertida", ha explicado la actriz a la revista Allure sobre las líneas rojas que se ha marcado para que su día a día no gire únicamente en torno a su profesión.

"No quiero echar la vista atrás un día y darme cuenta de que no he disfrutado lo suficiente, tanto de mi vida como de la gente que está en ella. No quiero que ese sea el precio a pagar por el hecho de ser actriz y un personaje conocido. Simplemente no merece la pena", ha sentenciado, sin caer en que en muchos trabajos lo de acostarse pronto y madrugar no es opcional.

Lily dice que tampoco está dispuesta a tener que encerrarse en casa y, de este modo, no poder disfrutar de una suculenta cena con amigos o de una salida a los bolos, por ejemplo, solo para evitar que la gente le identifique por la calle.

"La verdad es que puedo salir perfectamente por ahí sin que me reconozca todo el mundo. Puedo ir a la bolera y mezclarme con los niños perfectamente. Hay mucha gente que jamás se imaginaría a Cenicienta [su primer papel grande] jugando a los bolos en vaqueros o tomándose una pinta en el pub, pero en cualquier caso no lo llevo nada mal", comenta entre risas.