Hubert Boesl / GTRES

Y Lady GagAARG!! llegó a Venecia

O su vestido, mejor dicho.

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

Si Blanca Suárez ya estaba postureando por Venecia, Irina Shayk llegó vestida para un funeral acompañando a su churri, Bradley Cooper (43) y Georgina Rodríguez debutó por primera vez sobre su alfombra roja, Lady Gaga (32) no podía ser menos. Además, no es que fuese allí de bulto, es que presenta la película 'A Star is Born' junto a Bradley. 

Pero como viene siendo habitual, la cantante no podía ponerse un vestidito con el que no causase sensación o más bien desconcierto. Atentos porque Lady Gaga decidió que quería parecerse a Sulley, el de Monstruos SA, pero en rosa. O bueno, lo cierto es que hay varios parecidos razonables a los que podríamos recurrir para describir esta creación, pero mejor que la veáis con vuestros propios ojos.

PAUL TREADWAY / GTRES

Rosa que te quiero rosa.

¡Pero Gaga! Con un moño que le estiraba la cara como si hubiese pasado por el cirujano de las Kardashians, la diva del pop posó así de recatada ante los fotógrafos. Y si creéis que se asustaron al verla, estáis muy equivocados. Recordemos que la cantante no dudó en acudir a una gala de premios con un vestido hecho de filetes de carne, ¡crudos! Que por lo menos si los hubiese pasado un poco por la sartén.... 

Aunque es verdad que este diseño es un poco bastante arriesgado, lo cierto es que tiene una ventaja sobre el resto de vestidos. ¡En movimiento es una pasada! En serio. ¿No nos creéis? 

Kirsty Wigglesworth / GTRES

Lo único malo que le vemos al vestido es que no sabemos cómo nos podríamos sentar sin arrugarlo. Aunque claro, para eso tendríamos a Bradley Cooper que se encargaría de ayudarnos, como hizo con Lady Gaga al bajar del coche.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

@ladygaga and Bradley Cooper on the red carpet of the premiere in Venice ❣️🇮🇹

Una publicación compartida de Lady Gaga (@_itsgaga) el

Además, la película de ambos recibió una ovación tremenda e hizo que Lady Gaga rompiese a llorar, reconfortada por Bradley. Ay, Bradley... ¡qué hombre!