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Lady Gaga sobre los abusos sexuales en la música: "No son la excepción, sino la regla"

CUORE.ES -

Lady Gaga (32) se ha encargado personalmente de recordar a la opinión pública que los indignantes casos de acoso y abusos sexuales que han venido sacudiendo el mundo del cine en tiempos recientes (sin olvidar la dinámica de sometimiento machista que se deriva de estas prácticas) no son ni mucho menos exclusivos de Hollywood, sino que forma parte de una cultura empresarial tóxica que se manifiesta en otros muchos sectores y, por supuesto, también en la industria musical a la que ella llegó con solo 19 años.

"Cuando empecé en este negocio, creo que no tendría más de 19 años, era la regla, no la excepción, entrar en un estudio de grabación y ser acosada por ciertos hombres. Simplemente esa era la forma en que funcionaban las cosas. Y ahora pienso en que ojalá hubiera dado la voz de alarma antes. Cierto es que lo hice, a mí me violaron cuando era muy jovencita y se lo dije a la gente", ha argumentado Stefani al tiempo que recordaba tan fatídica experiencia personal, la cual le llevó a padecer estrés postraumático durante una larga temporada.

Además del silencio al que en ocasiones se ven abocadas las víctimas de violencia sexual debido a la falta de pruebas fehacientes o, todo sea dicho, a la escasa credibilidad que a veces suscitan sus testimonios por culpa, entre otras cosas, de prejuicios de corte misógino, Lady Gaga también ha querido subrayar el papel clave que juega el silencio masculino a la hora de perpetuar estas prácticas y reprobables relaciones de poder.

"El problema es que muchos de estos entornos son 'clubes de chicos'. En el fondo nadie quiere renunciar a sus privilegios y nadie se atreve a protegerte o a decir algo al respecto porque temen que eso pueda suponer una pérdida de su poder", ha contado durante una mesa redonda organizada por la revista The Hollywood Reporter y en la que ha participado junto a actrices tan destacadas como Glenn Close, Rachel Weisz o Nicole Kidman. 

"Lo que espero con estas conversaciones y con la visibilidad que le estamos dando a estos problemas no es resolver cada uno de ellos por separado, sino entender que todos forman parte de una misma cultura y que el movimiento [feminista] ha de terminar con ella", ha sentenciado la neoyorquina.