INSTAGRAM

La táctica de Kylie Jenner y Rosalía para lavarse la cara sin sacarse un ojo

Se merece una convalidación. 

MARTA REQUEJO | CUORE.ES -

Todos sabemos que la manicura de Rosalía es de otro mundo y la de las Kardashian tampoco se queda atrás. Y es que, en materia de uñas, ellas siguen la máxima de: cuanto más largas y extravagantes sean pues mejor. Y es en ese punto donde la gran mayoría de los humanos nos preguntamos cómo pueden hacer vida normal con esas 'garras'

Pues bien, seguramente se te habrán pasado por la cabeza acciones tan simples como ponerte una lentilla, abrir una lata de berberechos, rascarte la naríz... Pero nunca habías pensado en algo tan cotidiano como lavarte la cara por la mañana o echarte crema hidratante.

 

Después de ver el video de Kylie Jenner (21) explicando una de sus rutinas de belleza antes de una sesión de fotos, nos hemos dado cuenta de que hacer estas dos acciones que te comentábamos también resulta complicado con esas uñas. Sobre todo, por el hecho de que un mal movimiento puede hacer que te saques un ojo o directamente te quedes sin este. Imagínate por la mañana recién levantada intentando quitarte las legañas... ¡Qué horror!

La táctica de Kylie es extenderse la crema con mucho cuidado con las yemas de los dedos evitando (por pocos milímetros) que las uñas toquen los ojos. Un movimiento que tiene que estar muy medido y que no se puede desviar ni un poquito porque las consecuencias serán peores...

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Kylie using her @kylieskin face moisturizer and eye cream before getting ready for a photoshoot

Una publicación compartida de Kylie Jenner News (@kyliesnapchat) el

Lo mismo le pasa a Rosalía, pues viendo un video suyo donde se está acariciando la cara podemos ver una similitud con los movimientos de Kylie. Hay que focalizar la atención en no dañar partes importantes como los ojos, por lo demás todo en orden. ¡Madre mía, qué trabajo!

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

💧❤️💧

Una publicación compartida de ROSALÍA (@rosalia.vt) el

Si es que todo en esta vida tiene su complicación y lucir una manicura de infarto no podía ser menos. Si no recuerda eso que te decía tu abuela de: "para presumir hay que sufrir".