Evan Agostini / GTRES

Kim Kardashian descubre su nuevo talento navideño

Y te apetecerá copiarle la idea, seguro.

HENAR LANGA | CUORE.ES -

Kim Kardashian (39) ya nos ha demostrado en muchas ocasiones que puede hacer todo aquello que se proponga. Por ejemplo, convertirse en famosa, tener su propio 'show', ser la persona más influyente del mundo, hasta convertirse en dependienta de su propia colección de maquillaje. Pero en esta ocasión se ha puesto el delantal y ha dejado ver, a través de su cuenta personal de Instagram, que tiene un talento navideño oculto (hasta ahora).

¿Sabes de qué se trata? Pues que es toda una cocinillas de la repostería, deberían invitarla a los programas de dulces que echan la televisión, porque no se le da nada mal. Kim (que vuelve a tener, sospechosamente, los anillos que le robaron en París) ha desempolvado los rodillos, los moldes y ha liado a su pinche e hijo Saint West (nuestro niño Kardashian favorito). Juntos han cocinado... ¡Galletas de jengibre!

Kim Kardashian / INSTAGRAM

Puede que se hayan inspirado en la gran casa de galleta que les ha mandado Kris Jenner (64) a casa. Tienes que verla, es preciosa, nevada (con azúcar, claro), perfecta, gigante y no le falta detalle ni decoración alguna (vas a querer vivir en ella).

¡Ojo! Con todos los muñequitos que representan a la familia al completo. No se les ha pasado nada. Este regalo no es fortuito, se debe a que Kim acaba de llegar a casa con su marido y sus cuatro hijos tras un largo viaje a Japón y la abuelita les ha dado una cálida bienvenida.

Seguramente querrás ver todo esto de lo que te estamos hablando, y como la 'celeb' lo ha compartido en los efímeros 'stories' hemos capturado los momentos más dulces para que perduren en el tiempo y no queden en el olvido. Míralo a continuación:

Kim Kardashian / INSTAGRAM

El pobre Saint le ha pedido a su madre que le deje comerse la apetecible casi de jengibre, pero la 'celeb' ha sido súper tajante con el tema: "No, no vamos a hacerlo. Esto es una decoración" a lo que su retoño ha respondido resignado: "No, no lo es".

¿Al final le dejará comérsela? Lo mismo le toca ponerla en un lugar alto para que no la devoren los peques.