Y así fue cómo Kim Kardashian se enamoró de Kanye West (estando con Kris Humphries)

Érase una vez, en el país de la torre Eiffel...

JUANDE CORRALES | CUORE.ES -

Si Kylie Jenner (23) no deja de soltar confesiones en su 'Life of Kylie', su hermana Kim Kardashian (39) no iba a ser menos, y en un especial de 'Keeping Up With The Kardashians' se entrevistó con Ryan Seacrest y confesó cómo se enamoró de Kanye West (43).

Como en muchas pelis e historias de amor -te las crees o no, tú eliges- ocurrió en Paris, pero no pienses lo típico de 'chico conoce a chica', 'chica conoce a chico', 'se enamoran y se casan'... La historia de amor de los Kimye es un poquito más larga.

Conocí a Kanye en 2002 o 2003. En ese momento él estaba grabando una canción con Brandy y yo era su amiga y recuerdo haber salido algún día con él de fiesta. Poco después ambos hicieron un vídeo juntos, así que tuve la oportunidad de verle unas cuantas veces más”, explica Kim.

Luego recordó cómo él preguntó a unos amigos "quién era esa Kim Kar-de-jon" o como se dijera, pues ni siquiera sabía pronunciar su nombre. "Me pareció adorable", reconoció la reina del 'contouring'.

Si has pensado que los 2000 quedan muy lejos y que luego Kim Kardashian se casaría con Kris Humphries (duraron de 2011 a 2013), te habrás dado cuenta que hubo un parón en su historia. Así es: sus caminos se separaron.

“Supongo que tenía que pasar por ese matrimonio antes de darme cuenta de qué quería” dijo Kim Kardashian con el corazón en la mano (y olvidando que, además, entre 2000 y 2004 también estuvo casada con Damon Thomas). Quizá ya estaba enamorada de Kanye y ni siquiera lo sabía...

El caso es que fue justo después de la ruptura con el jugador de balonceso cuando en plena depresión de nuestra estrella de 'KUWTK', Kanye le preguntó por qué no se iba a París para ver su desfile de moda. "Él siempre hace bromas sobre que se metió en esto del diseño solo para tener una cita conmigo”, bromeó Kim. Si eso fuera cierto, le salió bien la jugada, porque Kim le hizo caso.

"Le acompañé y ahí empezamos a salir. Juro que desde el momento que aterricé en París me enamoré de él. Solo pensaba: ¿Dios mío, por qué no he hecho esto antes? Descubrí que así es como funcionaba la vida real, que podías reírte y amar y tener apoyo del otro. Y eso es lo que sigue siendo”.

Qué bonito, Kim.

Para que luego digan que no estáis en vuestro mejor momento...

Como cantó Karina: ¡Viva la vida y arriba el amor!