Jesus Briones / GTRES

Le puede tocar a cualquiera: Kevin Jonas también sufrió acoso

Lo cuenta para ayudar a concienciar.

CUORE.ES -

Kevin Jonas, el mayor de los Jonas Brothers, no ha dudado en denunciar abiertamente los tintes homófobos que siguen caracterizando buena parte de las manifestaciones del acoso escolar y, para ello, ha echado mano de su propia experiencia personal para tratar de concienciar a padres y profesores sobre los peligros de que estas actitudes sigan siendo de algún modo toleradas.

Salvando las distancias entre su generación y la actual, el cantante de 31 años, padre de dos hijas junto a su mujer Danielle, está convencido de que a día de hoy sigue habiendo muchos niños que son marginados y vejados por contar con actividades extraescolares como las que él tenía en su infancia, las cuales no eran consideradas lo suficientemente "masculinas" como para ganarse el respeto de sus compañeros.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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"Me convertí en una diana para los abusones. Los niños pueden ser muy crueles a esas edades, sobre todo en mi época. Me llamaban gay, me decían que era un 'marica' y me machacaban hasta que llegaba a casa y me echaba a llorar con mis padres", ha explicado el artista en el documental que acaba de publicar la banda, 'Chasing Happiness', tras hacer referencia a aficiones como "la magia, la gimnasia rítmica" y otras disciplinas que, francamente, nunca han sido exclusivas del sexo femenino.

Además de las injusticias que se derivan del trato denigrante que solía recibir, tanto para él como para aquellos colectivos que han sido históricamente objeto de escarnio, el que fuera estrella de la factoría Disney ha querido subrayar también lo nocivo de ese sentimiento de soledad generado por la discriminación, el cual juega un papel fundamental en fenómenos tales como el de la baja autoestima o incluso el odio hacia uno mismo.

"Creo que lo más duro de todo fue, en ese momento, sentirme excluido y no poder conectar con los demás. Aunque había cosas que me gustaban, la verdad es que no llegué a conectar genuinamente con los demás. Los apodos que me ponían los niños eran terribles y utilizados de forma muy despectiva", ha asegurado en otro extracto de la pieza audiovisual.