Rich Fury / GTRES

Lo normal: Kendall y Kylie Jenner dejaron el cole para 'florecer' 

La envidia de todo niño. 

CUORE.ES -

Cuando el reality 'Keeping Up With the Kardashians' se estrenó en 2007, las más jóvenes de la familia, Kendall Jenner (23) y Kylie Jenner (22), eran tan solo unas niñas de 11 y 10 años respectivamente, por lo que apenas recuerdan sus vidas antes de que TODO girara en torno a las cámaras del programa de E! News y de las de los paparazzi. Nacieron con un foco bajo el brazo, vaya. 

 



En un principio su madre Kris Jenner (63) trató de que siguieran manteniendo una rutina lo más normal posible a pesar de las complicadas jornadas de grabaciones, pero tuvo que admitir que la formación académica de las dos jovencitas podría acabar perjudicando a sus prometedoras carreras en solitario, que en aquel momento empezaban a despegar al margen de las de sus famosas hermanas mayores.

"No les estaba yendo demasiado bien en el colegio porque faltaban constantemente a clase por culpa del horario cerrado de ocho a cuatro, que chocaba con sus florecientes trayectorias profesionales. Tampoco podían dar rienda suelta a toda su creatividad en el entorno escolar, lo cual solo consiguió que tuvieran menos interés en su educación", ha explicado ahora la matriarca del clan como parte de una colaboración con la agenda de enseñanza en casa Novel Education Group, con base en Los Ángeles, a la que recurrieron sus propias hijas para graduarse en el instituto.

Aunque ni Kendall ni Kylie decidieron continuar con sus estudios acudiendo a la universidad, lo cierto es que ambas han cosechado un gran éxito en sus respectivos campos profesionales: la primera se ha convertido en una de las modelos más demandadas en la industria de la moda y la segunda es considerada la 'mil millonaria' más joven del mundo gracias a los beneficios ingentes que le reporta su imperio cosmético y de belleza.

Y todo ello gracias, según Kris, a su intuición, que le permitió darse cuenta de que sus pequeñas 'florecerían' mejor en un ambiente en el que pudieran elegir las asignaturas que más le interesasen y sus horarios.

Cosas que nos han pasado a todas, está claro.