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Ahora el que acusa es él: Jussie Smollet, contra la poli

Donde las dan, las toman. 

CUORE.ES -

Aunque el caso quedó cerrado antes incluso de que pudiera llegar a la fase de juicio oral con la decisión de la fiscalía de Cook County de retirar los 16 cargos que había presentado contra el actor Jussie Smollett, quien fue acusado de haber orquestado el supuesto ataque racista y homófobo del que habría sido víctima, la polémica en torno al devenir del proceso y al hecho de que los detalles de la investigación no puedan hacerse públicos por orden judicial no ha dejado de intensificarse.

El inesperado giro de los acontecimientos con el anuncio de que los delitos que se le atribuían al intérprete de la serie 'Empire', ligados al supuesto falso testimonio que ofreció a la policía y al desorden público provocado por el hipotético montaje, habían literalmente desaparecido de su historial legal provocó una ola de indignación en ciertos sectores de la escena política a la que no dudaron en sumarse tanto el superintendente del departamento de policía de Chicago, Eddie Johnson, como el propio alcalde de la ciudad, Rahm Emmanuel.

"Esta decisión manda un mensaje muy claro: si te encuentras en una posición de influencia y poder, se te tratará de una forma determinada y si no lo estás pues recibirás otro tipo de trato. Y esto es simplemente un error...", aseguraba al día siguiente el principal edil de Illinois en una breve entrevista al programa 'Good Morning America', dejando así clara su teoría de que la única razón por la que Smollett no sería juzgado residía en su condición de famoso y en los privilegios de los que disfrutaría en consecuencia.

Como era de esperar, el equipo legal del artista no ha tardado en responder a las declaraciones del alcalde y, por supuesto, a la dureza con la que el citado Johnson ha venido denunciando la supuesta frivolidad con la que Smollett habría utilizado fenómenos tan reprobables como el racismo y la homofobia para "elevar su perfil mediático" e incluso recibir una subida salarial, como aseguraba en una de sus últimas conferencias de prensa.

En ese sentido, los abogados del actor de 36 años se han limitado a recordar a las autoridades locales la necesidad de que actúen con responsabilidad y, dado el supuesto carácter ambiguo de las pruebas de las que se dispone, la mayor objetividad posible, teniendo además en cuenta que el caso y sus implicaciones son competencia exclusiva de la justicia.

"Nos decepciona profundamente que figuras tan prominentes de la ciudad de Chicago continúen con su campaña de difamación y desprestigio contra Jussie Smollett después de que los cargos hayan sido retirados. Los hechos están claros. El asistente principal de la fiscal apareció en el tribunal y retiró los cargos, y ningún representante público tiene derecho a cuestionar los derechos constitucionales del señor Smollett, quien es inocente hasta que se demuestre lo contrario, como cualquier otro ciudadano", reza el comunicado emitido por la letrada Patricia Brown Holmes, el cual no hace referencia de ningún tipo al llamativo hecho de que Joe Magats, el mencionado asistente de la fiscal, aseguraba que estaba convencido de la culpabilidad de Smollett.

El cuento de nunca acabar...