Andy Kropa / GTRES

A Jussie Smollet le han desaparecido todos sus cargos judiciales

¡Ojo!... Ahora ya no es culpable, o eso parece.

CUORE.ES -

Aunque el actor Jussie Smollett siempre sostuvo que las acusaciones de que había organizado personalmente ese ataque de tintes racistas y homófobos que sufrió eran completamente falsas e infundadas, por lo que estaba convencido de que contaba con herramientas y argumentos de sobra para demostrar su inocencia, lo cierto es que ni siquiera ha tenido que esperar a que se dicte una sentencia absolutoria para que el caso haya sido cerrado en su favor.

Como han confirmado los propios abogados del artista, la propia fiscalía de Chicago ha terminado retirando los 16 cargos a los que se enfrentaba, todos ellos ligados a la posibilidad de que hubiera prestado falso testimonio y al desorden público que se desprendería del supuesto montaje de su agresión, durante una vista "de emergencia" convocada y en la que el artista, quien ni siquiera había solicitado formalmente el sobreseimiento del caso, ha estado presente.

Además de librarse de los delitos que le fueron imputados y que, como quedó patente al ser apartado provisionalmente de la serie 'Empire' que protagoniza, amenazaron con dañar su reputación y arruinar su prometedora carrera interpretativa, la decisión tomada por la acusación pública implica, por una parte, que todos los detalles sobre la investigación que condujo a la apertura del juicio no puedan ser revelados y, por otro lado, que esta mediática mancha en su imagen haya desaparecido por completo de su historial delictivo.

"Todos los cargos penales contra Jussie Smollett han sido retirados y, por tanto, se han eliminado oficialmente de su registro estas desafortunadas acusaciones vertidas contra él. Jussie Smollett fue atacado por dos personas desconocidas para él en la noche del 29 de enero [de 2019]", reza un extracto del comunicado que ha emitido su equipo legal.

La referencia al carácter 'desconocido' de sus asaltantes viene a reforzar la versión de los hechos que ofreció el propio Smollett cuando denunció públicamente la agresión de la que había sido víctima por parte de dos "enmascarados" que, alrededor de las dos de la mañana, le golpearon en plena calle, rociaron una sustancia química sobre su rostro y le ataron una cuerda alrededor del cuello al tiempo que proferían insultos homófobos y xenófobos.

Cuando los hermanos Ola y Abel Osundario fueron detenidos por su supuesta implicación en el asalto, posteriormente aseguraron que el actor les había pagado 3.500 dólares para participar en la 'farsa', la investigación y el papel que hipotéticamente jugaba el intérprete en esta historia dieron un vuelco con la puesta en libertad de los acusados y el consiguiente arresto de Smollett.

El superintendente de la policía de Chicago y responsable último de las pesquisas policiales, Eddie Johnson, alegó en términos quizá demasiado rotundos al no haber intervenido aún la fiscalía que Smollett se "había aprovechado del dolor y la rabia que infligía el racismo" para elevar su perfil mediático y, en último término, impulsar su trayectoria profesional. Dada la sorprendente conclusión de esta serie de acontecimientos, pese a que aún hay dudas significativas como la del vínculo de los mencionados hermanos con este caso, no resultaría extraño que acabara retractándose de sus palabras.