El exmarido de Drew Barrymore se 'mosquea' con la actriz

¿Por qué?

CUORE.ES -

La última aventura profesional de Drew Barrymore la ha llevado a reinventarse como presentadora de un programa de entrevistas en el que la semana pasada tuvo como invitada a una psíquica llamada Anna Raimondi, que afirmaba haber recibido varios mensajes del más allá para la antigua protagonista de 'Los ángeles de Charlie'.

Aunque ella se definió inicialmente como una 'escéptica', no pudo evitar sorprenderse cuando la médium en cuestión le preguntó por una mujer fallecida llamada Ruth, que resultó ser la abuela de su exmarido Will Kopelman, y un juez al que la actriz identificó como David, el hijo de Ruth, que según ella también había muerto.

"Todavía estoy muy, muy unida a la familia de Will y quiero que formen parte de la vida de mis niñas", aseguró Drew, que tiene dos hijas en común con su ex, mientras explicaba con voz entrecortada que sigue sintiendo un gran cariño hacia todos ellos.

El problema es que David es un anciano de 82 años que sigue vivo, según ha revelado ahora el exmarido de Drew, para dejar claro que no le ha hecho ninguna gracia que alguien asegurara haber contactado con personas muy importantes para él en la televisión nacional.

"Estoy un poco sorprendido de que Drew decidiera seguirle la corriente a alguien así, porque esos autoproclamados médiums que se aprovechan de las personas vulnerables, asegurando que pueden comunicarse con sus seres queridos a cambio de fama y algún tipo de recompensa, merecen estar en la cárcel", ha asegurado Will en declaraciones al portal Page Six.

"Ninguno de mis familiares muertos, a los que estoy seguro que Drew les habría caído muy bien, están hablando con un fraude de tres al cuarto que se dedica a recorrer el circuito de los 'talk show'", ha concluido.

La psíquica en cuestión se ha defendido alegando que ella solo percibió la presencia de un juez y que fue la propia Drew quien sugirió que podía tratarse del tío de Will. Según han aclarado los representantes de la intérprete, su exmarido también tenía un abuelo llamado Frank que trabajaba como juez y que podría haber sido fácilmente el espíritu en cuestión que quería darle su bendición.