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Demandan a Reese Witherspoon: ya no es una rubia legal

Cuidado con lo que prometes.

MONICA HERAS | CUORE.ES -

Durante estos días son cientos los famosos que han decidido aportar algo a la crisis mundial que hemos vivido a causa del coronavirus. Los hay quienes han donado grandes cantidades de dinero como Blake Lively (32) y Ryan Reynolds (43), los que se han metido al campo de batalla como Madame Rosa o aquellos que han decidido regalar vestidos a los profesores como Reese Witherspoon y terminar con una demanda... verás.

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A principios de abril la firma de moda de la actriz, Draper James, anunció a través de Instagram que regalaría un vestido a todos los profes como reconocimiento por la labor que han hecho con los niños durante los días del confinamiento (aunque creemos que el vestido se lo debería haber regalado a las madres, pero en fin). Aclaraban que para tener tu modelito tenías que rellenar un formulario antes de una fecha y ¡listo! Pero sí mencionaban que la oferta sería hasta agotar existencias.

Según han contado en TMZ, tres profesoras aseguran que el anuncio prometía un vestido para todo el que se suscribiera y no advertía que solo regalarían 250, por lo que han decidido emprender acciones legales en contra de la firma. Aseguran que el coste total de las prendas en cuestión es menor a los 12,500 dólares, o sea nada para una 'celeb' del calibre de Reese, y que su acción solidaria parece que ha sido solo un truco publicitario para ganar seguidores.

Por supuesto que desde Draper James ya han hablado a través de su abogado Theane Evangelis, quien se dirigió a TMZ: "Esta demanda trata de explotar injustamente las buenas intenciones de Draper James de rendir homenaje a la comunidad de profesores ofreciéndoles cientos de vestidos gratis. El hecho de que las existencias fueran limitadas y que por lo tanto no todos los profesores que respondieron iban a recibir un vestido gratis fue revelado y no constituye motivo de demanda".

Sea como sea hay tres profesoras muy enfadadas esperando recibir una compensación por no tener un vestido gratis... las cosas que pasan al otro lado del océano.