Luis Cepeda / INSTAGRAM

¡Adiós a los focos! Cepeda no quiere seguir vendiendo su vida

Ha dicho.

JUANDE CORRALES | CUORE.ES -

Igual como Aitana, que escribió una carta para desahogarse con sus fans, ahora Cepeda se ha puesto a largar por las redes y se ha quedado más ancho que largo: bien de parrafazo, el triunfito le ha dado a las teclas para contarnos cómo se siente ante los dimes y diretes que ha traído el fin de su relación con la del 'Teléfono'.

"A veces es necesario escribir, escribir sobre uno mismo al leer y al ver odio, al prensa que sin saber tachan de planos sin sentido al amor que has vivido", comienza a relatar Luis Cepeda en el texto que ha subido a Twitter, en cuya publicación ha escrito: "He intentado rimar la rabia", y es que muy tranquilo no está, precisamente, con su vida de soltero (Aitana sí que ha rehecho ya su vida).

Las indirectas que pueda lanzarle a su ex no serían más que una fachada, y es que, claro, el muchacho estará intentado tirar 'palante' como los de Alicante; pero lo cortés no quita lo valiente, y lo cierto es que un poquito afectado se le intuye: "A veces borracho fluye la cordura que no tienes ebrio. A veces tacho y a veces miento pero sin daño. A veces hay canciones en tu interior que no pueden salir por el hecho de ser historias de un antaño", escribe Cepeda, quien asegura que "nadie sabe lo que se vive ahí dentro".

"Todos tachan y todos hablan como sabiendo... Todos critican, y todos son dueños de la verdad que sienten en cada momento. Y yo podría seguir, seguir vendiendo... Seguir vendiendo mi vida, mi relación, mi amor en vez de música y aunque penséis que sí, no quiero", dice tajante el de 'Esta vez', al hilo de las palabras de Aitana Ocaña, quien ya lo dijo en su carta dramática: "Si dejo de contar mi vida privada es porque no me he acostumbrado todavía a la idea de estar tan expuesta".

"Hablo desde la impotencia de querer contar lo que humanamente puedo. De hacer retroceder las tergiversias que la prensa escupe al no saber. Al intuir... Al ver... Por una pantalla de la que dieciséis hemos sido reos", prosigue Luis, quien plantea si toda esta reflexión no será una crítica: "Quizás sea una crítica, quizás hable el niño reprimido que ve, pero siente, que mira de reojo sin poder siquiera hablar porque gente que sin haberte conocido sabe todo sobre ti pero a la vez no sabe nada".

No ha faltado el superconsejito del día, y es que Cepeda no se ha dejado nada en el tintero: "No juzguéis sin tener la referencia de que lo que se pone en la balanza, no es ni por asomo vuestra ley".

"Desahogo de alguien desahogado. Ciego y empeñado en que una crítica debería ser crítica cuando hay un fundamento que le haga al menos, un halago", concluye Cepeda, para terminar al estilo de Timón y Pumba, con un "Vive y deja vivir".