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Britney Spears ha pedido una orden de alejamiento a su ex-mánager

Puro chantaje a la princesa del pop, así no hay quien se recupere.

HENAR LANGA | CUORE.ES -

Britney Spears (37) está pasando por uno de los peores momentos de su vida. La diva se encuentra en proceso de rehabilitación por su salud mental que hace peligrar su estabilidad; y el acoso que está llevando a cabo su ex-mánager, Sam Lufti, hacia su persona y hacia sus familiares no está ayudando para nada a mejorar la situación de la cantante.

Según ha desvelado el medio 'TZM' Britney ha optado por interponer una orden de alejamiento contra él para evitar que convierta su vida, y la de los que la rodean, en un infierno. La denuncia se llevó a cabo el pasado martes 7 de mayo en el Tribunal Superior del Condado de Louisiana (EE.UU).

El ex-mánager se ha dedicado durante las últimas semanas a chantajear a la familia de la artista; principalmente a su madre, Lynne Spears, a través de mensajes de texto y en las redes sociales con 'comentarios despectivos y amenazadores' tal y como ha confesado ella misma a la revista anteriormente citada. Su intención era sobornar, con dinero, a la familia de Britney para que interrumpieran su tratamiento y que de ese modo pudiera salir de la clínica.

Obviamente los familiares de la cantante rechazaron la oferta y Lufti amenazó con publicar secretos personales de su querida hija, secretos que tiene guardados de cuando trabajaba para ella. Britney Spears no tiene acceso a ningún smartphone como parte de su tratamiento y de ese modo puede vivir más o menos ajena de todo lo que está pasando en las redes tal y como el movimiento '#freebritney' que está llevando a cabo Sam.

La familia Spears siempre ha alegado, y sigue defendiendo actualmente, que Lufti llevó por el mal camino a Brinety Spears, lo que desencadenó su crisis mental en 2008 y, ahora, no quieren que se repita. Si volviera a estar al borde del abismo podría perder la custodia de sus hijos y toda la estabilidad por la que está luchando.

De momento, los abogados de la cantante han pedido una orden de alejamiento de aproximadamente 200 metros del ex-mánager con respecto al resto de la familia, tanto a los padres como a los hijos, a su novio y a su hermana, pero todavía están a la espera de la concesión por parte de la justicia. Esperemos que lo acepten, las malas prácticas de Sam Lufti están afectando negativamente al proceso mental por el que está pasando Britney.