Justin Ng

Amber Heard reclama credibilidad para las mujeres maltratadas

CUORE.ES -

La actriz Amber Heard no ha querido profundizar de nuevo en los entresijos de la batalla mediática y judicial que mantuvo hace dos años con su ya exmarido Johnny Depp no solo para divorciarse definitivamente de él sino, desde su punto de vista, también para hacer justicia después de alegar que él le había maltratado física y psicológicamente en la recta final de su conflictivo matrimonio.

Sin embargo, resulta imposible olvidarse de ello al leer las declaraciones de Amber en la versión americana de Marie Claire, sobre todo porque ella misma ha prometido que seguirá utilizando el altavoz que le proporciona su trabajo para seguir luchando por una sociedad más igualitaria que conceda el mismo grado de validez a los testimonios de mujeres y hombres.

"Cuando una mujer hace acopio de valentía y sale a la palestra para denunciar los abusos que ha sufrido, por lo general su historia va a ser recibida con escepticismo, hostilidad y vergüenza. Lo único que tiene que hacer un hombre para desacreditar su versión de los hechos es señalar un posible incentivo para su decisión de hablar en público, y si no lo hace él ya lo hará la sociedad", dice Amber.

Además, se explica: "Mi trabajo me proporciona una plataforma para arrojar luz sobre estas cuestiones. En estas circunstancias, creo que el silencio es sinónimo de complacencia ante lo que ocurre".

Para sacar el máximo partido a su intervención pública, Amber, que es protagonista (junto a Jason Momoa) de la esperada peli de 'Aquaman' también ha aprovechado la ocasión para explicar por qué la brecha salarial que existe en Hollywood es solo uno de los muchos ejemplos que demuestran por qué el sistema está corrompido al haber sido diseñado para garantizar la discriminación de la mujer.

"Como mujeres, se nos paga menos y eso que en general tenemos que pasar más horas en el set de rodaje debido al pelo y al maquillaje... Es que estamos trabajando en un entorno en el que la desigualdad es parte inherente del mismo", ha asegurado en la misma conversación para abordar, justo a continuación, otro tema espinoso como el que se deriva de los cánones contemporáneos de la belleza femenina.

No se ha dejado nada.

"Hay como una especie de disculpa implícita que se espera de mí por supuestamente participar de esas convenciones sociales sobre la belleza, pero no, me niego a jugar en ese terreno y a validar la falsa narrativa de que la expresión de la sexualidad o la feminidad es incompatible con el derecho a tener poder sobre una misma. Mi apariencia física, al margen de cómo afecte a los demás, es mía y la forma en que yo decida transmitirla solo me concierne a mí".

Pues bien dicho.