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Adele posa en bikini y desata la polémica 'cultural'

Críticas y más críticas.

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Hablemos de apropiación cultural, que así en términos generales consiste en distorsionar el significado original de algún elemento cultural de otro país o sociedad. Se suele ver como una falta de respeto, pero en el caso de Adele (32) y de lo que te estamos a punto de contar no sabemos muy bien hasta qué punto lo es. Ya, nos estamos enrollando más que una persiana, vayamos al grano.

El carnaval de Noting Hill, en Londres, es una fiesta callejera de lo más conocida. La gente se disfraza, baila por las calles y se lo pasa en grande. Aunque en tiempos de pandemia las cosas, como sabes, se están haciendo como buenamente se pueden. Para evitar las aglomeraciones, muchos han sido los artistas británicos los que se han animado a subir a sus redes sociales fotos suyas con disfraces. Lo hizo Adele, seguramente sin imaginarse lo que se le iba a venir encima. 

"Feliz por lo que sería el carnaval de Notting Hill, mi amado Londres", escribía la cantante junto a una imagen en la que se la ve con peinado de nudos bantú (unos pequeños moños enrollados) y un bikini con la bandera jamaicana.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Happy what would be Notting Hill Carnival my beloved London 🇬🇧🇯🇲

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Adel(ante), adel(ante)

La foto ha cosechado muchísimos 'likes' (más de cuatro millones), pero también se llevó una gran cantidad de críticas. Y no, esta vez la cuestión no ha sido su enorme pérdida de peso (45 kilos). A Adele la criticaron por la supuesta apropiación cultural que estaba llevando a cabo con el look. 

"Si el 2020 no podía ser más extraño, Adele aparece con nudos bantú y una apropiación cultural que nadie pidió. Esto muestra oficialmente que todas las principales cantantes blancas del pop son problemáticas. Odio verlo", ha escrito y compartido en Insta el periodista británico Ernest Owens.

Y bueno,imagínate la que se ha liado. Unos dicen que sí, que es una ofensa lo que hizo la cantante. Y otros, mucho más despreocupados, no ven ningún motivo para apuntarle el dedo de aquella manera. Ella sigue calladita.