Mtmad

El peso, la falta de confianza... Adara Molinero se viene abajo

Se ha desahogado.

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Adara Molinero (27) sigue intentando retomar las riendas de su vida. La ganadora de 'GH7' ha vuelto a Madrid con su hijo, dejando atrás de forma definitiva las islas Canarias, donde vivió una temporada con Hugo Sierra, el padre del niño. 

En seis meses la vida de la modelo ha pasado de ocho a ochenta: entró en la casa de Guadalix de la Sierra con una relación y un niño de pocos meses, se enamoró de Gianmarco Onestini, se separó de Hugo, y se llevó una gran desilusión con el italiano, que la abandonó en pleno confinamiento. Fue durísimo para ella. Esto mientras intentaba llegar a un acuerdo con su ex por la custodia del peque.

Está claro que han sido muchos cambios para Adara y ahora, ya más tranquila, le resulta muy complicado mirar hacia atrás sin echarse a llorar. Lo hizo para su canal de Mtmad y prepárate porque lo que ha contado es 'heavy'.

"Yo pensaba que iba a estar con él, y de repente que se haga las maletas y se vaya, con mentiras", ha dicho la hija de Elena Rodríguez. Se refería a Gianmarco y a las insinuaciones de traición por parte del italiano. "Una persona así... No necesito más explicaciones porque estoy viendo cómo es", concluyó Adara.

Diego Puerta / GTRES

Fue bonito mientras duró

"Me ha hecho tantísimo daño que ya me va a costar volver a confiar, volver a abrirme", dijo con la voz entrecortada. ¡Ay, Adara!

Pero hay más. La madrileña asegura estar tranquila y contenta con el parón televisivo que está viviendo. Tras varios meses pisando casi todos los platós de Telecinco, Adara disfruta ahora de su Instagram y también de su niño, que para ella es la prioridad: "Si me llaman de la tele, voy a estar agradecida porque me gusta mucho, pero si no lo hacen me voy a dedicar a mi hijo", aseguró.

La actual novia de Rodrigo, sí el chico al que apuntaba Gianmarco cuando decidió volver a Italia, necesita paz, sobre todo por motivos de salud. Esto porque el embarazo y el posparto la hicieron desarrollar una obsesión por su peso. "Yo me veía la tripa hinchada, me veía mal... Empecé a entrar en un bucle, comía mal. Luego me puse a entrenar, a comer más sano... Volví a verme mejor", confesó.

Y aunque le dan miedo las críticas sobre su aspecto físico, a Adara no le cuesta hablar de lo que considera ser su peso adecuado. Cree que está en forma cuando se sube a la báscula y se encuentra con 53 kilos. "A mí me gusta estar delgada, pero como a otras chicas también me mola tener curvas", añadió.