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Saray Montoya acaba de los pelos en 'Supervivientes'

Y de patitas en la calle.

VICTORIA LUPIÁÑEZ | CUORE.ES -

Después de tanta bronca en 'Supervivientes 2018', las cosas han llegado a las manos. Si ya estábamos flipando con la actitud que estaban teniendo los concursantes de esta nueva edición, ya nos echamos las manos a la cabeza cuando vimos que Saray Montoya de 'Los Gipsy Kings' enganchaba de los pelos a otra concursante.

Y claro, la que se ha liado ha sido una buena porque en el 'reality' pegarse está penalizado con la expulsión disciplinaria y, efectivamente, Saray ha dicho adiós con el corazón a la isla y llevándose un buen rapapolvo por parte de Jorge Javier Vázquez delante de toda la audiencia.

Pero antes hubo tiempo de dar explicaciones y Jorge contó qué es lo que ha pasado y por qué se expulsaba a la concursante. La sucesión de los hechos fue así: Romina Malaspina (la que al final acabó por los pelos) estuvo provocando a Saray hasta el punto que hizo que perdiera los papeles y la cogiera del pelo y se liara a pisotones.

Jorge Javier explicaba también que aunque Romina no haya sido expulsada, también iba a sufrir consecuencias por su provocación y es que parece que la concursante, según una conversación grabada, quería que tanto Saray como Raquel Mosquera quisieran pegarle y al menos con una ya lo ha conseguido.

Después de aclarar toda la gresca que se había formado y una vez expulsada, Saray quiso disculparse con el programa por las formas y que aunque no podía justificar lo que había hecho, estaba muy arrepentida y sentía la necesidad de pedir perdón por la imagen que había dado.

Esta disculpa y arrepentimiento sincero por parte de la exconcursante fue muy valorada por el presentador y por el programa diciendo que al final lo que quedaría no era la bronca, sino la capacidad que tuvo Saray para aceptar lo que hizo mal y disculparse por ello a pesar de no tener ninguna justificación.

Pero ahí no quedó el tema, porque la dirección del programa tuvo para todos y cada uno de los concursantes recriminando el comportamiento que estaban teniendo en esta última semana y que dejaba mucho que desear de ellos porque, al parecer, lo de la convivencia y el respeto entre ellos se vende caro.

Veremos si esta charla les ha servido de algo y deciden cambiar su comportamiento o hacen oídos sordos y siguen a la gresca día sí y día también.