Irene Rosales / INSTAGRAM

GH DÚO: Irene Rosales, Kiko Rivera y sus costumbres más AARG!

Se empieza limpiándole los oídos y a saber cómo se acaba.

CUORE.ES -

Gracias a la edición de Gran Hermano Dúo hemos podido presenciar una costumbre bastante AARG! que tiene la pareja de famosos formada por Kiko Rivera y Irene Rosales. Es algo que en principio hacemos todas las personas pero lo más habitual es que limpiarse los oídos sea algo personal e intransferible. Es decir, es una de estas cosas que se debe hacer uno mismo. Pero por lo que hemos podido comprobar en directo, en la relación del hijo de la Pantoja no es así.

El DJ ahora mismo está nominado, si abandona la casa podría separarse de su mujer y es algo que no quiere que pase bajo ningún concepto porque la quiere muchísimo. Su táctica en los últimos días está siendo, igual que ha hecho a lo largo del programa, mostrarse tan humano como cualquiera de los teleespectadores que forma parte de la audiencia, para que se vean reflejados en él y para que lo sienta cercano y natural. Pero con la higiene del baño se ha pasado de la raya, Irene Rosales le limpia los oídos y, claro, esto nos hace pensar que no quiere ser expulsado porque en este caso no tendría a nadie que llevara al día su higiene hasta que su mujer saliera de la casa de Guadalix.

La verdad es que este 'reality' le ha venido muy bien al hijo de la tonadillera para que lleguemos a conocerlo mejor y así quitarnos cualquier prejuicio que pudiésemos tener sobre él por su vida pasada. No obstante, también está mostrando todos sus defectos (que como buen humano tiene) y esto no está gustando a la parte más crítica de la audiencia. Algunos comentarios o historias machistas fuera de lugar le restaron popularidad y la dependencia que tiene hacia su mujer puede que tampoco esté siendo del agrado del público, que se muestra sorprendido ante sus extrañas rutinas.

Lo de limpiarle los oídos a Kiko Rivera no es más que otra de las miles de tareas que tiene su mujer con él, en el pasado pudimos ver como le cortaba las uñas y quién sabe qué más esconderá la historia sobre la higiene de la pareja.