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Cuatro consejillos para que no te aburras comiendo en la oficina

Parece una tontería pero comer con táper es un rollazo... 

RUTE GODINHO | CUORE.ES -

Con septiembre viene la vuelta a la ofi (o al cole), los madrugones, el cierre de las piscinas públicas y... El tupper. ¿Eres de las que se lleva su propia comida en un 'tupper' al trabajo? Sabemos que organizar los menús semanales es todo un arte porque hace falta equilibrar los platos (huye del comodín 'pasta con salsa de tomate' día sí y día también). Se puede comer sano y no aburrirse en el intento. Todo lo que necesitas es inspiración y unos cuantos trucos.

Qué tostón. 

Si estás buscando ideas y consejos para alegrar el paladar sin renunciar a una alimentación equilibrada, toma nota de todo lo que estamos a punto de contarte: las salsas, la mezcla colores en un mismo plato y toques crujientes son más que suficientes para acabar con el aburrimiento de tu tupper.

 

 

Preferimos este. 

Empecemos por las salsas. Una de las claves a la hora de prepararlas sanas es conseguir que sean ligeras. Los yogures sin azúcares añadidos o los yogures griegos son perfectos para un toque de cremosidad. Van muy bien con ensaladas e incluso platos de pasta. Añádele especias, limón o frutas y lo tienes.

 

 

Los ojos también comen, y para ello tu tupper tiene que ser bonito. A ver, tu tupper, no. Lo que viene dentro. A la hora de elaborar un tupper o cualquier tipo de comida, lo mejor es abarcar varias tonalidades, garantizando así una variedad de nutrientes y beneficios. Comerás bueno y bonito (y si sabes comprar también te saldrá barato). ¿Por dónde empezar? El verde de las espinacas o la rúcula, el rojo de los tomates y los pimientos, colores naranjas como los del mango o el salmón... Hasta el blanco del queso y las almendras.

Además, ya sabes que en el desconocido está lo interesante, así que atrévete con combinaciones típicas de la cocina asiática, por ejemplo. Nada como un soplo de aire fresco al típico menú de tupper. Aparca lo 'tipical spanish' para sustituirlo por una dieta cargada de eneldo, pescado ahumado (lo nórdico está muy de moda) y el clásico curry aplicado al pollo con arroz. También puedes contar con los aromas que aportan el comino, el jengibre y la soja (son perfectos para adornar el pescado).

Por último, pero no por ello menos importante, nos toca hablar de las texturas: muesli, cacahuetes, nueces, verduras crudas... Tienes para elegir. Por ejemplo, nada como añadir al clásico yogur unas lascas de coco, cereales o trozos de chocolate negro. Al sándwich de media tarde, puedes meter un par de rodajas de pepino crujiente. ¡Ñam, ñam!

No vas a echar de menos ni las croquetas de tu madre.