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¡Cuidado! Can Yaman tiene un pasado oscuro

Cúbrete la cabeza si quieres una 'selfie', podrías salir herido.

HENAR LANGA | CUORE.ES -

Can Yaman no es tan inofensivo como parece, desde que empezó a ganar fama gracias a la serie de televisión turca 'Erkenci Kus' la fuerza bruta se le ha ido de las manos y ha llegado a 'liarla parda'. Sus impulsos y sus músculos han llevado al actor a tomar malas decisiones que le han pasado factura hasta el nivel de agredir a una compañera de trabajo lanzándole una taza con té caliente.

La serie está alcanzando niveles de fans y público insospechado en todo el mundo. Las ficciones turcas han llegado al 'cuore' de los españoles desde 'Divinity' y desde entonces no podemos vivir sin sus dramas y sus complejos enamoramientos.

Todo esto se traduce en más fama para los actores que protagonizan las historias, algo que Can Yaman no está llevando demasiado bien, para ser un 'celeb' hay que soportar mucha presión y no todo el mundo está preparado.

El estrés ha llevado en un par de ocasiones al protagonista de 'Pájaro soñador' al extremo de sus nervios y ha acabado hiriendo a gente, algo que no se debe tolerar a nadie. En su currículo de agresiones podemos encontrar la condena que recibió al lanzarle una taza de té caliente a una colega, Selen Soyder, durante el rodaje de 'Hangimiz Sevmedik' en 2016 o cuando lanzó una cámara a un grupo de fans que se coló en el plató donde se estaba grabando 'Erkenci Kus'.

En esta última pelea tuvo más suerte porque su compañera de reparto, Demet Ozdemir, salió en su defensa alegando que los fans estaban insultándola y él quiso apoyarla. Además, la actriz aclaró que la cama se cayó de casualidad puesto que él simplemente cogió a uno de los hombres que se habían colado y que lo inmovilizó para que no molestara al equipo de la serie.

 

 

Vamos que si decides algún día ir a visitar uno de los rodajes, asistir a una alfombra roja para pedirle una 'selfie' o en el improbable caso de encontrártelo por la calle... más te vale cubrirte la cabeza para acabar con un chichón o en el hospital con algo más grave.