g-stockstudio / ISTOCK

Lo que necesita ese modelito que no te convence es un poquito de amor 

#PerlaEstilaria

Si nos atrevernos a acogerlo entre nuestras perchas no querremos que se vaya.

ROSA IGLESIAS | CUORE.ES -

Un amor sin igual. Hay idilios a los que te resististe (como los culottes, contra los que al principio seguramente luchaste con todas tus fuerzas y que ahora los amas contra viento y marea) pero que una vez que dejaste ablandar tu corazón entraron en tu vida y ya no concibes un “buenos días” a tu armario sin echarles una miradita. Suele suceder que cada vez que entra alguna novedad, que la temporada nos trae alguna tendencia que se sale un poquito de nuestros cánones visuales, saquemos a la tacañona (nótese mi edad) que llevamos dentro y crucemos los brazos para negarnos en rotundo ante ella. Hasta que de tanto verla puesta en influencers varias acabamos claudicando y probándola. Y se hace la magia. Y nos encanta. Como ha pasado con las botas cowboy o las botas blancas: se ha pasado del amor al odio tras unos cuantos stories de Instagram.

Pues de esas tendencias polémicas, en cuanto a gusto, que nos trae esta primavera- verano está la bermuda larga. Ese pantalón bermuda algo anchito, que en lugar de quedar por la rodilla la cubre por completo (o casi por completo). Yo os digo que si bien resulta rara, es mucho más favorecedora de lo que pensamos y que si nos atrevernos a acogerla entre nuestras perchas no querremos que se vaya.

Puedes elegirla en tejido vaquero o fluida. Y llevarla con tacones o con unos mules planitos. Incluso con unas deportivas. Ponértela con una blusa de organza o plantarle una camiseta de algodón. Seguirá funcionando. Se convertirá en un básico más candidato a terminar con el monopolio del pantalón vaquero. Hará pandilla con el antes denostado – ahora idolatrado culotte y lucirá como orgullosa reina de nuestros armarios. Palabrita estilaria que nunca miente.