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Después del Met: Kim Kardashian toca fondo (estilístico) convertida en Cher Pitufa

Pero, pero, pero...

CUORE.ES -

Está claro que si vas a la mayor fiesta de la moda del mundo, la Gala del Met, y no arriesgas, no ganas. Tenemos como ejemplo a Lady Gaga, que este año ha llevado cuatro looks totalmente diferentes en sus quince minutos de fama sobre la alfombra rosa o Katy Perry, que ha pasado de ir de candelabro a hamburguesa con un pestañeo rápido. Pero lo de Kim Kardashian (38) ha sido pasarse: podía haberse quedado con el vestido que le diseñaba Thierry Mugler para la gala del museo... Pero en su lugar decidía cambiarse (por completo) para la fiesta posterior y convertirse en Cher Pitufa.

Como lo lees: ahora no solo tienes que pensar bien qué te pones para la fiesta formal, sino también buscar modelito para después, cambiarte peinado, maquillaje (en su caso, hasta uñas postizas, porque las anteriores, con gotitas, no pegaban ahora) y por supuesto vestirte de algo que no sea un chándal y calcetines que muchas veces es lo que te puede apetecer tras tanta parafernalia.

Pues lo de Kim ha sido pasarse tres pueblos y medio: ya había acaparado flashes, sobre todo porque su vestido cubierto de gotas, hecho de gasa e interior encorsetado (no sabemos si respiraba bien ahí dentro, la verdad) era el primer vestido del mismísimo Thierry Mugler en 20 años... Pero ella siempre quiere ir un poco más allá y ahí es cuando patinaba (no literalmente porque hubiese sigo estrepitoso).

Resulta que después de la gala, Kim ofrecía junto a Travis Scott una 'afterparty' en un local neoyorkino, y allí es cuando volvía a desplegar su fantasía pero para mal: se enfundaba un traje que lo mismo combinaba látex azul que una parte transparente que te recordará a tu infancia porque es igual al forro de libros de los 80 y 90. Por si fuera poco, pelucón de los de tienda de disfraces y uñas nuevas.

No es, desde luego, una de sus mejores elecciones, y eso que poquito antes de asistir a la gala, ella misma repasaba todos sus 'looks' pasados en la misma y explicaba cómo había sufrido mucho en el pasado por su falta de confianza en sí misma. Ahora, desde luego, no le falta...