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#Perlaestilaria: un poquito de revival

El estilario:

Hay décadas con modas complicadas pero la del milenio es especialmente fea. Sin paños calientes: FEA.

ROSA IGLESIAS | CUORE.ES -

2020. Veinte años desde el cambio de milenio. Decían que si se iba a acabar el mundo. El mundo no sé, pero la tela por aquel entonces sí creímos que se acabaría. Es la única explicación que le encuentro a esos empeños de vestir enseñando el ombligo con camisetas ultra cortas y vaqueros aún más bajos de tiro.

Es cierto que hay décadas con modas complicadas pero la del milenio es especialmente fea. Sin paños calientes: FEA. Ni siquiera las chicas Disney como Britney o la Aguilera iban monas. Una generación cuya referencia estilística era UPA Dance ha sabido resurgir de sus cenizas y reciclarse. Y olvidar. Olvidar esos bajos de los vaqueros diseñados por algún organismo deseoso de ahorrar costes en limpieza urbana contando con la ayuda de las ciudadanas. O aquellas botas tremendas que por mucho que ahora nos escandalizamos con las chunky sneakers o las militares que propone Prada. Al lado de las de la época, son meras aficionadas.

También nos creímos herederas de McGyver. Eso quiero pensar como explicación a la tendencia de los pantalones cargo. MUY cargo. Cargo + ombligo al aire + me los pongo para salir de noche. Y bien de rosa chicle. Porque descubrimos gracias a Mel C que se podía ir cómoda por la vida. Incluso a recoger un diploma en el día de nuestra graduación: el chándal como forma de vida.
Un despropósito, estilarias. Seamos realistas. Poco hay salvable de un comienzo de milenio que lentamente se fue estabilizando y que ha sabido reciclar los looks de Popstars a tope de cowboy y darles un aire digno. O transformar los piratas y pesqueros en bonitos culottes. Y quedarnos con la pata de elefante pero con la cintura del pantalón allá en donde la ropa interior pueda seguir oculta.