Carmen Raya

'Sex and the English' o cuando necesitarías subtítulos en la cama

Placer a medias.

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

Hay algo que nadie te cuenta cuando te mudas a un país de habla anglosajona (o de cualquiera que no sea la tuya y no domines) y que te pilla terriblemente por sorpresa: el sexo. Sí, amigos, porque una cosa es el ‘ligoteo’ (ya sea online o en persona), tontear, tomar unas copas y poner tu mejor cara sexy (la mía es un cuadro, a 'picture') y otra muy distinta es pasar a la acción. Que no os engañen, queridos. Es ahí, entre las sábanas, donde realmente te das cuenta de que no tienes ni idea de inglés.

Porque por mucho que te hayas hecho los 561.257 métodos disponibles 'around the world' (alrededor del mundo, bilingüismo) en ninguno de ellos hay un apartado de sexo. Y mira, ya podrían incluirlo porque no hay peor sensación en la vida que estar metida en faena y que, de golpe, te digan algo y no lo entiendas. Y ya cuando lo que te dicen tiene tono de pregunta, MIEDITO.

Y os voy a poner un ejemplo para lo que entendáis (todo esto me lo ha contado a mí una amiga, ¿eh?).

Habitación de apartamento compartido en Los Ángeles. Sábado (sabadete). Madrugada. Dos cuerpos bailan al son de la pasión (vamos, lo que viene siendo hacer el amor, pero como vivo en Hollywood pues lo escribo un poco más de película). Ella, española y recién llegada a la ciudad, intenta disfrutar lo máximo posible dándolo todo (hay que dejar bien arriba la marca España) cuando de repente escucha un “Do you want me to go down?”.

Y ahí que pensó ella: “Atiende que este quiere bajar a por un refrigerio a la tienda de la esquina porque ha visto que la nevera está vacía”. Pues no. Fantasía de los idiomas, eso significa, nada más y nada menos, que.... si quieres que te realicen sexo oral (besos a mi familia que a partir de ahora me mirará de manera diferente, inevitablemente).

En realidad, la frase entera y correcta (ya que estamos) es "Do you want me to go down on you?", pero dado que solo estaba yo en la habitación pues como que quedaba claro que era yo la afortunada. MARAVILLA. [Bueno, maravilla también que te lo pregunten, así de educados son ellos]. Pero no me tiraré el 'pisto'dije que sí al azar (me paso la vida diciendo sí o no al tun tún desde que vivo en LA)  y acerté, menos mal. Y sí, esta fui yo, por dentro, al darme cuenta de que había optado por la respuesta correcta.

Pero claro, no solo no conocer los términos casuales del lenguaje sexual es una 'bajona', luego también está ese momento en el que directamente te dicen/preguntan algo y no lo entiendes. Nada. Ni una pista. No te suena de nada. Lo mismo te puede estar diciendo que se lo está pasando genial contigo como estar sugiriendo encadenarte a la pata de la cama y dejarte ahí una semana porque es lo que le mola.

Y claro, cuando esto pasa no hay tiempo para pensar. Porque ese silencio incómodo que se produce tras la verbalización de sus pensamientos y tú (yo) sufriendo un ataque de pánico (y en pelotilla picada) por no saber qué decir es aterrador. Así que yo siempre opto por el socorrido "What?" y si a la tercera no me he enterado, tiro la toalla (sábana más bien). Y es frustrante, pero es lo que hay.

Sin embargo, lo peor aún está por llegar. Porque aunque no mola nada no entender qué te están diciendo en un momento tan íntimo como es el del coito (gran palabra, mejor actividad), lo verdaderamente terrible es cuando tú le quieres dar instrucciones o le quieres hacer algún comentario constructivo respecto a sus maniobras (qué difícil es escribir de sexo finamente, madre mía).

Porque yo os pregunto, ¿cómo le dirías a alguien en inglés, y en plena acción, que "por ahí no, amigo, que te estás equivocando de camino y por ahí no se entra”?

Lo sé, Wynona, lo sé. Aunque también os diré que disfruté de lo lindo, y hasta solté una carcajada, cuando una vez me dijeron "Tell me what you want, baby", y yo no pude más que imaginarme a Geri Halliwell cantándome al oído la mítica canción de las 'Spice Girls'. Aunque mira, el momento era picante, no lo negaré.

Así pues, en el año que llevo viviendo en Los Ángeles, puedo decir que disfruto del sexo a medias porque en la vida había puesto tanta atención a una actividad tan aparentemente sencilla cuando la realizas en tu idioma. Por no hablar, obviamente, de que ellos son, en ocasiones, los que no me entienden a mí. Y por eso a veces pienso que igual todo me iría mejor si comenzase diciendo esta frase antes incluso de quitarme la ropa.

[Sí, y también me iría mejor si fuese Sofia Vergara, pero soy Carmen Raya, qué le vamos a hacer]. Además, me da la sensación de que si alguien me escuchase hablar en inglés durante el sexo, pensaría que estoy dando instrucciones para colgar un cuadro. "A little bit to the right', 'a little bit to the left'...  Que me falta terminar con un 'izquierda, derecha, left, right... follow the leader, leader, leader, follow the leader, ¡sígueme!". Vaya, que mi 'bed-english' se parece más a las indicaciones de un GPS que a una película XXX.

Lo sé Ariel, te entiendo. Yo teniendo voz no me sé explicar, así que imagino tu frustración con el príncipe Eric estando muda. Sin embargo, debo agradecer a Disney, y en especial a esta princesa, el que mi nueva actitud en la cama la haya auto-bautizado como "La Sirenita", que básicamente se basa en sonreír y en hacer gestos. [Pulitzer ya para mí por haber hilado sexo y princesas Disney, de nada].

Eso sí, no desisto en mi empeño en llegar a ser bilingüe sexualmente (ea, tendrá una que sacrificarse, qué se le va a hacer) porque, como dice mi buen amigo Jorge Meliá: "mucho Advanced y mucho título de inglés, pero la verdadera prueba de fuego pasa por el colchón".

Y ya que estoy, aprovecho para recomendaros que os paséis por el canal de YouTube que acaba de lanzar porque os va a encantar la manera en la que nos va a descubrir su vida en LA y, además, la menda (y por lo tanto Albacete) hace un cameo en su vídeo de presentación