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Razones para lanzarse a su cuello en la primera cita

¡Aquí hemos venido a jugar!

Consejito: no cenes con ajo ese día, porfa.

ROCIO ROBLEDO | CUORE.ES -

Una primera cita SIEMPRE es sinónimo de dudas. A veces nos comemos demasiado la cabeza pensando en qué debemos hacer y qué no (para no cagarla y que nuestro fichaje se marque un hasta nunqui) o cómo reaccionará la otra persona cuando nos vea. 

Bien. Pues hay que dejarse los miedos en casa y pensar que, al fin y al cabo, si habéis quedado es porque SEGURO que va a haber tema.

El truco está en dejarse llevar y si te apetece lanzarte a su yugular hacerlo. ¿Razones para hacerlo? Muchas.

1. Porque la vida son dos días y uno lo pasamos de resaca, así que no te cortes, y al lío.

2. El no ya lo tienes. Aquí hemos venido a jugar y de toda la vida se sabe que el que no arriesga no gana. ¿Y si sale bien y la cosa acaba con fuegos artificiales?

3. Con la vergüenza, ni se come ni se almuerza, y tú reconócelo, muchas veces te mueres de ganas por pegarle un buen mordisco al cuello de ese dios griego y no te atreves por si piensa algo raro de ti. Fuera pensamientos negativos, prejuicios y bobadas de tu cabeza y besa, muerde y disfruta del momento ;)

4. Quedarse con las ganas no es bueno. Y si no, que se lo digan a Mario Casas. Que arriesgó su six pack haciendo el bobo por amor (o un buen revolcón)

5. Porque le estás mirando y tu cerebro ha decidido desconectar y ponerse en modo en babas, babas y más babas.

6. Porque tus bragas hace tiempo que se perdieron entre vuestra conversación y ya no puedes quitar ojo de sus labios. Te mueres de ganas de lanzarte a su cuello y lo sabes.

7. Porque callar con un beso es bonito y con un morreo con lengua, más. Y con un mordisco en el cuello, mejor aún. 

8. Porque “no sé qué tiene este sitio que te hace tan irresistible” y ya me están dando micro infartitos de pensar lo que te haría.

9. Porque como diría la Pedroche, “Yo no espero a que me besen, yo beso primero”.  Pero antes, lávate los dientes, maja.

10. Porque si en vuestra conversación de WhatsApp hay más blanco que verde…  es buena señal.

11. Las razones para lanzarte son directamente proporcionales a las veces que tu ligue se ha parado a acariciar un perrito. Y lo sabes.

12. Y sobre todo, porque hay que seguir los dictados de tu corazón y de tu entrepierna.

Pero todo en la vida tiene sus riesgos. Hay que saber que siempre podemos sufrir una cobra a lo Chenoa. En ese caso, lo mejor es no tomárselo muy a pecho. Lo importante es participar, y si te han rechazado, ellos se lo pierden. ¡Já!

Y como nunca se sabe, anímate en la primera cita, olvídate del famoso “tiempo prudencial” de, “espero a que se lance él primero” y ataca. Confía en ti misma, si le gustas (y si cumple la regla de las 3F: Follow en Instagram, Facebook y Twitter), seguro que él también está deseando tenerte bien cerca. No hay razón para no hacerlo.