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Misterio resuelto: por qué algunas chicas lloran después del orgasmo

Tenemos la respuesta. 

ROCIO ROBLEDO | CUORE.ES -

En el sexo, como en la vida misma, todo es conocerse: saber qué te gusta, qué no y también saber escuchar los mensajes que te manda tu cuerpo. Puede que alguna vez te haya pasado (o no) que después de llegar al orgasmo hayas sentido muchas ganas de llorar o hayas acabado como una magdalena y no sabes por qué. A muchas chicas nos ha pasado que después de un buen rato de pasión, como que nos da la bajona y las lágrimas se apoderan de nosotras pero... ¿Por qué pasa esto? Hemos consultado a dos expertas en la materia y tenemos la respuesta

 

Lo primero, tranquila, que llorar no es nada malo, que ya lo decían nuestras madres: "llora, llora que así meas menos". Bromas aparte, que llores después de una relación sexual (siempre consentida y disfrutada, ojo que esto es lo más importante) no es nada preocupante, simplemente pasa y este es el porqué. 

Emma Placer, sexóloga y experta en esto, nos cuenta que hay muchas y diversas explicaciones sobre por qué algunas mujeres lloran después del orgasmo: "En éste caso se suma la potente química, las hormonas endocrinas que nos acompañan con nuestras emociones y pensamientos y los potencian como es el caso". 

"Durante la respuesta sexual (siempre entendiendo que es satisfactoria y te lo estas pasando bien) liberamos un 'cocktel' hormonal muy festivo (serotonina, endorfinas, dopamina) que se encargan de ofrecernos placer, felicidad y energía extra para disfrutar a tope de tu sexualidad (¡Ah! porque el orgasmo es tuyo... De nadie más)". Vamos, que el orgasmo es mío y si quiero lloro. 

 

Pero... ¿Qué pasa con este cocktel después del orgasmo? "Tu cuerpo dice: Ok, has descargado la tensión, ha sido muy bonito y estupendo, aquí tienes un poco de prolactina para que descanses un poco (hormona clásica responsable de la lactancia materna) y sobre todo, toma una ración de Oxitocina, también llamada la hormona del amor o del apego, que parece ser que es la que ayuda que nos "unamos" con otros seres y que te va a dar un chute de afectividad, ternura y felicidad...", continua.

"Estás tan encantada y feliz que, ¿cómo reacciona tu cuerpo? ¡Correcto! Llorando de pura felicidad, es emoción en estado puro, no lloramos por tristeza, lloramos de pura alegría y relajación. Disfruta de esa sensación de relax y reintegración al mundo, ¡y que se repita pronto!" 

Por otro lado, Yenny Rivero (sexóloga, terapeuta y bloguera) también nos cuenta las posibles causas partiendo de la base de que la experiencia del clímax es algo muy personal y por ello totalmente subjetivo: "Ese dejarse ir para muchas personas conlleva una descarga de emociones, y en ese momento surge el llanto. Un llanto emotivo, un llanto de placer, un llanto de alegría."

Aunque como en todo, influyen tus circunstancias personales: "Algunas personas poseen unos rasgos ya sea de tipo ansioso o depresivo que le hacen ser más receptivos a padecer el síndrome. Esa excesiva sensibilidad les crea angustia de anticipación o grandes expectativas y se derrumban por no cumplirse". 

Esto es la teoría pero lo importante es la práctica así que, "busca tus porqués. Tu sexualidad, tus respuestas". 

Ya sabes, deja que fluya y no te rayes, amigui. Que si hay que llorar de gusto, se llora. 

Tranquis, que lo de los calcetines no influye. 

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