Carmen Raya / INSTAGRAM

Tranquilas, solteras españolas: el 'ghosting' no entiende de fronteras

Todo un alivio, la verdad.

CARMEN RAYA | CUORE.ES -

Con esto de que Chenoa se nos casa (with this of that Chenoa is going to get married, bilingüismo) y con mi afán por convertirme en la nueva soltera de oro oficial de España (ahí es nada, there is nothing), hoy he venido a contaros, solteras compatriotas, algo que quizá ya os olíais (something that maybe you were smelling), pero de lo que no estabais completamente seguras. 

Porque oye, puede ser que yo no haya estudiado psicología, antropología, sociología o sexología (bueno, puede ser no, es que NO lo he estudiado), pero con esto de llevar 36 años soltera y con esto (with this) de que la relación 'sentimental' más larga que he mantenido con un ser humano es con mi psicóloga (dinero mediante, como toda buena relación, claro está. Bueno claro no porque mi humor es bien negro), he decidido compartir mi sabiduria 'solteril' (wisdom single) con quien me quiera leer.

Porque amiga Aries (que diría Esperanza Gracia, Hope Funny, en inglés), aquí estoy yo para decirte que no estás sola en tu camino hacia el amor (o lo que sea que estemos/estés buscando, 'dating apps' mediante) y menos todavía cuando hay una pandemia de por medio. Porque dejadme deciros que se nos da muy poquito mérito a l@s s@lteros que ahí estamos pico/pala (peak/shovel) intentando que la próxima pandemia nos pille con alguien con quien hacer los 'challenges' de Instagram/ TikTok.

Gracias, chicas.

Nota al lector/a soltero/a que me esté leyendo: Poco se ha hablado y se habla de la frustración que tú y yo hemos sentido queriendo sumarnos a los bailes en pareja que, oh, sorpresa, confinados en casa solo podíamos hacer frente al espejo para simular la 'couple experience'. O por no hablar de los pesaditos de la 'cocina confinada' que nos daban la brasa (ojito con hilar cocina y brasa... Pulitzer para mí YA) con hacer un bizcocho que, oh, sorpresa de nuevo, en nuestro caso era para UNO.

Claro, luego te lo comes entero, engordas, quieres hacer el 'challenge', no tienes con quién, te haces otro bizcocho porque te da la bajona, engordas, quieres hacer el 'challenge'.... Pues eso.

[El GIF de arriba soy yo en plena cuarentena. De nada].

Así que mientras que mis compañeras de profesión (bueno mi segunda profesión, la de 'influencer', porque en cuestión de profesiones soy como los ricos con las residencias, que tienen primera y segunda), se dedican a hablar de sus copas mentruales (brindemos por ello), yo quiero hablar de lo que de verdad importa. Hoy, en un nuevo episodio de verdades incómodas de la soltería que los gobiernos se empeñan en mantener en la sombra... "el ghosting es una práctica UNIVERSAL". 

Lo sé, señora, se ha quedado usted de piedra (stone, como Sharon). 

Sí, amigas, el 'ghosting' no entiende de países ni de fronteras, como la pandemia. Porque mira, por más que a mí me dijese Trump que en América el "virus chino" no iba a llegar, aquí estoy rezando para que no me pille y tenga que ir al médico para apoquinar (por este tipo de palabras adoro el castellano) un millón de dólares y que certifiquen mi muerte horas después. Lo dicho, humor negro, mucho.

[Aprovecho para hacerme autobombo y que leáis algunos de mis artículos. Como el del sexting, el de los 'California boys', el de tener sexo en inglés, el de mi ruptura 'made in Hollywood', el de mi videocita en mitad de pandemia, el de que el amor suena mejor en inglés, el de mi primera, y última, cita 'sporty'el de hacer la coladael de todas las mentiras que digo en Hingeel de que LA me ha confirmado que no estoy buena, el del sexo en la tercera cita, el de las relaciones abiertas... el del 'mentourage' o el de que los hombres americanos tampoco saben dónde está el clítoris].

The case (el caso, bilingüismo inverso) que tras año y medio utilizando 'dating apps' en Los Ángeles (de California, no de San Rafael) he podido confirmar que los americanos también son fans (y mucho) del 'ghosting'."¿Lo qué?", os preguntaréis algunos. Pues a ver, cómo os lo explico. Ah sí, ya sé. Os voy a dar cuatro opciones y vosotros me decís cuál os parece la correcta

Opción A

Práctica que consiste en planificar una cita el día de Halloween y aparecer vestido de fantasma.

Opción B

Capa parecida a la de invisibilidad que utiliza Harry Potter, pero modificada con forma de sábana y dos ojos, para crear la ilusión óptica de una evaporación espontánea fantasmagórica de un cuerpo humano que se produce cuando no te interesa lo más mínimo lo que te está contando tu cita.

Opción C

Fenómeno paranormal por el que el fantasma de tu expareja se te aparece en casa mientras estás tú tranquilamente haciendo un jarrón de cerámica. Además, no te sorprende lo más mínimo y os dáis un magreillo sensual. Nota: Esto solo pasa si tu expareja murió. Más que nada porque la frase "el fantasma de tu expareja" puede ser usada también para expresar que es un 'fantasma'. Ya sabéis.

Opción D

Fenómeno que se produce cuando al estar conociendo a una persona en el terreno sentimental (ya sea cara a cara o vía mensaje, videollamada o paloma mensajera), esta desaparece de la noche a la mañana sin dejar rastro. LITERAL.

Ejemplo práctico: Quedáis un viernes por la noche. Le escribes sábado por la mañana. Tu mensaje entra en un agujero negro del que no sale nunca. Nunca más vuelves a saber de él. Da igual los mensajes que le mandes. Ha desaparecido.

Y la opción correcta es... ¡La opción D! Sí, porque mucho buscar una vacuna para el coronavirus (que yo no te digo que no) pero poco buscar una para el 'ghosting'. Porque digo yo, ¿por qué los hombres no aprendieron nada de las películas Disney?

A ver, yo aprendí de las princesas Disney que el diámetro de mi cintura tiene que ser menor que el de mi cuello (aunque esto ahora se lo han apropiado las Kardashian culturalmente), que lo único que importa en el mundo es que un hombre al que conozco de dos días (o dos horas) me quiera, que siempre he de abandonar a mi familia por dicho hombre y que da igual que nos secuestren (Hola, Bella), nos mientan (Hola, Jasmine) o nos besen sin nuestro consentimiento cuando estamos de siesta eterna (Hola, Aurora) que todo gira en torno a encontrar EL AMOR. 

Yo crecí con eso, me lo creí y lo firmé. Cual Sirenita, ya os digo.

Total, que ahora resulta que hombres con los que hablo de manera cordial, y con los que en la mayoría de los casos he intimado (un saludito para mis padres), me hacen 'ghosting'. ¿Y qué haces?

No, amigas, no existe una Úrsula para esto. Te lo tienes que comer con patatas, o con cereales...

Pero retomando este momento de ¿cómo es posible que los hombres no aprendieran nada de las películas Disney?, creo haber dado con la clave. Y os voy a poner el ejemplo de Aladín. Aquí mi primo se inventa que es príncipe para ligarse a Jasmine y, ojo cuidado, porque sí que el genio de la lámpara le dice que...

Con pizarra y todo, ¿eh? Que claro, esto extrapolado al 'ghosting' sería: "Dile que no quieres quedar más". Porque ya que estoy voy a lanzar un mensaje a todos aquellos hombres que creen que las mujeres no podemos superar que nos digan que no nos quieren ver mas. PODEMOS. En serio. Con lo que no podemos es con que nos tratéis como... ah sí, esto sí que lo aprendísteis de Aladín... 

Efectivamente. Porque hay algunos que, tras dos mensajes o tres por tu parte en plan de "mira tío, que todo bien, pero dímelo", te sueltan lo típico de "no somos nada, no te debo explicaciones", Ay, amigos, qué bonito se ha quedado el siglo XXI para las relaciones en las que solo te tratan con educación y respeto si lleváis 10 años de matrimonio... En fin. 

Que todo esto para deciros que venir a Estados Unidos y ver que me hacen 'ghosting', tanto o más como en España, me ha dado esperanza (gracia). ¿Por qué? Bueno, pues porque yo pensaba que igual estaba haciendo algo mal en mi país o que eran solo los hombres españoles los que habían adoptado esta maravillosa costumbre del ligoteo 2.0 que en breve van a implantar en las escuelas. Estoy segura.

Pero no, me llena de orgullo y satisfacción saber que vayas donde vayas (con bragas y sin ellas)  siempre podrás encontrarte con un 'ghosting'. Amigas, solo puedo deciros una cosa, ánimo. [Quiero aclarar que las mujeres también hacen 'ghosting', que me veo venir la indignación y el 'ghosting' no entiende de sexos].

Ah, bueno, y también puedo deciros que me sigáis en Instagram, que me quiero hacer 'influencer' pero todavía estoy en prácticas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ni confirmo ni desmiento que haya estado saltándome el confinamiento en Los Ángeles para ir a ver a un conocido famoso... pero dado que el jersey nos ha delatado, prefiero hacerlo público antes de que el escándalo estalle... Mi equipo de abogados y yo demandaremos a todo aquel que ponga en duda la veracidad de este romance ya que qué posibilidades hay de que otra mujer en el mundo tenga un jersey verde que se parezca remotamente al de Brad. Pido respeto para mi familia y para la de Brad en estos momentos en los que Angelina y yo estamos conociéndonos para llegar a ser las nuevas Gwyneth Paltrow y Dakota Johnson. Al contrario que Alexia Rivas y Marta López , dejo bien clara mi voluntad de cobrar (y mucho) por sentarme en Sálvame Deluxe. Atentamente, Carmen y Brad.

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